He encontrado una foto antigua en la que sales, tú con tus hermanos, los recuerdos han llenado mi mente. Cuando era pequeña y estabas aquí, me gustaba irme contigo a la planta alta de la casa donde tenías tú telescopio, con toda la paciencia del mundo, me enseñabas, la luna, sus cráteres y sus mares, la osa mayor, Orión, explicándome que nombre y tamaño tenían las estrellas que formaban las constelaciones.
Me encantaba tú enciclopedia al principio te hacía buscar para mí la parte en la que hablaba de Ulises, me fascinaba,cuando fui creciendo era yo sola la que la buscaba y leía una y otra vez.
Me entusiasmaba cada vez que volvías de tus miles de viajes, siempre antes de irte me preguntabas ¿Qué quieres que te traiga esta vez? Yo decía lo primero que se me ocurría y tú no volvías sin ello.
Con el tiempo nos distanciamos, mucho más de lo necesario, tanto que no llore tú muerte hasta años más tarde.
Te hubiese encantado haber conocido, a los pequeños el disfrute hubiese sido mutuo.
Aunque nunca lo supiste llegaste a ser mi tío favorito, pero la vida nos jugó una mala pasada, en la que ya culpar a alguien no tiene sentido.
Cuando veo las estrellas se que estas allí, entre tú pasión más infinita el universo.
