Supongo que muchas personas, quizás la mayoría no estén de acuerdo conmigo y es que cuando eres pequeña, al menos cuando yo lo era, ahora afortunadamente las cosas han cambiado. Todos los cuentos que leí terminaban con la chica y el hombre perfecto, guapo, rico y súper enamorado, además si la cosa continuaba, película o libro quiero decir, no había felicidad mayor que la de ser madre.
En primer lugar el hombre perfecto no existe, no es por nada es que son humanos no robots, primera desilusión que te llevas al ir creciendo y encontrarte por el camino, ranas,sapos,serpientes de cascabel ,e imbeciles de toda índole. Los mejores hombres del mundo para mí, mi padre y mi hijo, para mí madre quizás mi padre entre en el grupo anterior. Y mi hijo ya veremos .
Pero voy a enfocarme en la maternidad, esa si que es una gran mentira, ¡es preciosa, darle el pecho a tú hijo/a una experiencia casi mística!. ¡ Mentira!
Soy madre de dos hijos maravillosos, jamás han dado un problema, son educados, magníficos estudiantes,acatan normas. Los quiero más que a mi vida y es ahí justo ahí donde viene el problema, cuando fui madre entendí el significado de la frase»te quiero tanto que duele «.
Los hijos pasan a ser tu primera prioridad, tú mayor preocupación, nunca volverás a dormir igual. A partir de quedar embarazada todo son miedos y preocupaciones,que Irán creciendo con el tiempo, te acompañarán hasta el final de tus días.
Sinceramente no le veo el lado idílico a tanto sufrimiento y angustia.
A mis hijos ya adolescentes como consejo les digo ,que como madre que no quiero que sufran jamás, no tengan hijos, la maternidad está sobrevalorada, una mujer tiene mil cosas que hacer en la vida y la más importante no tiene por qué ser desarrollar la faceta de madre.
Quién quiera probar adelante total nadie escarmienta por cabeza ajena, pero chapó por todas aquellas que se eligen así mismas dejando la maternidad y los cuentos de hadas obsoletos para otras.
