Cuando los polos opuestos no se odian

Todos tenemos la absurda idea que para llevarnos bien con alguien, tenemos que ser afines en muchos aspectos,estereotipos para todo no nos faltan.

Pues discrepo y mucho, hay personas que por muy diferentes que parezcan al final encuentran el equilibrio llegando así a entenderse a la perfección.

Lo que provoca debates muy interesantes, dos extremos izquierdas y derechas políticamente hablando, podemos hablar de nuestros políticos favoritos, de las cosas que hacen unos u otros, podemos lanzarnos algún dardo envenenado que al final lo único que nos hace es reír.

Podemos hablar de literatura aunque yo no haya sido capaz de leer Don Quijote al parecerme tremendamente aburrido y  tú defiendas que  es de los mejores libros escritos, en todos los tiempos.

Los polos opuestos no tienen que repelerse, pueden indagar en las profundidades del alma y  llegar a una unión  única, especial, porque no es la que tenemos instalada en nuestro cerebro desde que somos pequeños,  son relaciones nuevas, diferentes, vivas.

Podemos aprender a mirar con los ojos de otros opciones que sólo habíamos contemplado con nuestros ojos.

Me gustaría aprender de ti, tienes muchas cosas que dar y enseñar, puedes enseñarme a controlar, manejas bien la fusta, y eso a mi carácter le vendría genial.

Yo puedo enseñarte a vivir el momento.  CARPE DIEM.

Decididamente los polos ya no son opuestos ahora aprendemos a caminar juntos.

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