Hay cosas en la vida que no tienen mucha lógica ni explicación, al final tú misma dejas de buscarle sentido y aceptas que las cosas son como son,al igual que las personas .
La vida cruza en nuestras vidas personas que jamás terminan de irse por mucho que lo intentes, personas que te atrapan de una forma diferente, no hay hilo rojo, comprobado que no hay química, ni amor carnal, al final tampoco resulta ser atracción física, se superó el apego, amor fraternal, tampoco es algo más grande, es amor en toda su grandeza y pureza. Cuando sientes que si atacan a esa persona, normalmente sin razón, te clavan un puñal a ti, y tienes que contener toda tu ira.
Cuándo lo único que quieres es ver a esa persona feliz, da igual con la persona elegida para pasar su vida pero que sea un amor de verdad del que te hace estar pensando todo el tiempo en la otra persona por que allí está la paz, las risas, los secretos, la complicidad que solo se encuentra en una mirada.
Cuando lo único que quieres es que cumpla sus sueños, que no malgaste la vida haciendo algo que no le gusta.
Mi mejor día, sería aquel en el que llegase con su maleta sus sueños bien doblados para que quepan todos y me dijese. Adiós, he roto mis cadenas y me voy a cumplir mis sueños y ser feliz. Pero creo que nunca se atreverá, busca mil excusas para engañarse y no salir a vivir.
Yo mientras el deja que los demás marquen su rumbo, observo de lejos, sufro de lejos pero quisiera tenerlo cerca para enseñarle que hay mil caminos diferentes mil oportunidades, mil personas que lo valoraran cómo realmente se merece .
Yo mientras trato de protegerlo dentro de mis posibilidades.
Soy su Maléfica, un Ángel con apariencia de Lucifer.
Lo que me hace pensar que este amor es el más parecido al que siente una madre por un hijo, que sufre en silencio.
