El bosque encantado

Ayer por fin me decidí a visitarlo,  es un lugar maravilloso, me habían dicho.

Se quedaron cortos, el bosque encantado es un lugar mágico, desde que empiezas a entrar. A la vez que avanzas la magia se va desbordando y al final pude sentir que era Odile en su isla, aquella en la que vivía junto a criaturas increíbles .

El bosque encantado transmite paz,calma, hay cascadas, rios y estanques por cada rincón, el sonido del agua lo inunda todo.

Una espesa vegetación,junto a la humedad del lugar, te hacen pensar por un rato estás en un sitio muy muy lejano.

Miles de mariposas vuelan libres cerca de ti,al igual que los pájaros con sus llamativos colores.

Hay puentes, pasadizos, grandes piedras donde poder sentarte y disfrutar de ese ambiente único.

Por un momento fui Odile, solo me faltaron sus doradas alas para volar junto a las mariposas.

Historias de Odile. El origen I Parte

Odile era una criatura fantástica, tenía un diminuto pero bello cuerpo de mujer y llevaba su pelo castaño recogido en un moño alto,rodeado de minúsculas flores emulando girasoles,sus favoritas, el vestido que se alargaba más allá de sus pequeños pies era de una gasa transparente en color celeste, que representa la sabiduría, la calma y lo positivo, adornado por alguna que otra flor, en el mismo tono ceruleo,el atuendo de Odile dejaba ver parte de sus piernas y sus delgados hombros junto a sus marcadas clavículas. De su espalda salían unas delicadas alas doradas.

Odile vivía en una isla con cualidades especiales, criaturas maravillosas a la vez que diversas

Había estado fuera de la isla unos doce años, era una criatura inquieta y un día decidió salir de allí para vivir aventuras ,pero la nostalgia la hizo volver.

La isla había cambiado mucho en su ausencia, faltaban algunos amigos, había habitantes nuevos.

Fue corriendo al árbol de las hadas con gran alegría comprobó que estaban la mayoría, se dieron mil besos y abrazos, sentaron a Odile en el centro de la mesa y mientras tomaban una infusión de flores,se pusieron al corriente de todo lo acontecido durante los años que ella estuvo fuera.

Le comentaron que llegó a la isla un capitán con su gran galeón se había quedado allí en la bahía, era un personaje muy agradable y bondadoso.

Odile se volvió a adaptar a la vida en la isla y fue conociendo a los nuevos habitantes.

Habían transcurrido unos meses desde que Odile volvió, cuando una mañana mientras estaba recolectando frutos, con la mente puesta como siempre en mil planetas diferentes, una voz profunda que no reconoció la saludó alegremente ¡Hola soy Tristán! Odile se volvió sobresaltada, estaba tan absorta en su propio mundo que ni siquiera oyó que llegara alguien.

Tristán rió con ganas,lo que molestó al hada.¿Te hace gracia ir por ahí asustando a cualquier ser que vas encontrando en tú camino?.Perdona dijo Tristán solo me ha hecho gracia tú reacción….continúa en próxima entrada.